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EL PANTEÓN NACIONAL Cuando
se trata de buscar el sentido histórico de una obra arquitectónica es
importante considerar la necesidad que hubo en el momento que se realiza,
para el caso Venezuela ha de recordarse que tuvo una influencia del barroco
colonial del siglo XVIII, como el caso de la arquitectura neogótica, que
conforma el edificio del Panteón Nacional, el cual fue inaugurado
solemnemente el 28 de octubre de 1876, día de San Simón, e inicialmente
utilizado y usado por primera vez para
el traslado de los restos del Libertador Simón Bolívar. Ahora bien,
los inicios del Panteón Nacional se remontan a la Caracas del siglo XVIII,
cuando fue erigida la iglesia Santísima Trinidad, construida por iniciativa
del alarife, Juan Domingo del Sacramento Infante, perteneciente al grupo
social de los pardos.
El Panteón Nacional es el edificio considerado
como el más elevado altar de la Patria venezolana, donde se conservan los
restos de personajes destacados de la historia de Venezuela. Está ubicado en
la parroquia Altagracia de Caracas en el terreno donde se encontraba la
Iglesia de la Santísima Trinidad, construida en 1744 por Juan Domingo del Sacramento Infante, inaugurada el 15 de julio de 1780 y destruida en 1812 por
el terremoto que afectó a la Ciudad de Caracas
 De tal manera que para
el año 1821, se realizaron intentos por reconstruir este templo, sin
embargo éstos no avanzaron. Otros intentos de reconstrucción de la iglesia
Santísima Trinidad se remontan a mediados del siglo XIX, sin lograr
finalizarse el proyecto. Bajo este panorama, el 27 de marzo de 1874, el
presidente de Venezuela para aquel entonces, general Antonio Guzmán Blanco,
decretó convertir la vieja estructura de la iglesia de la Santísima Trinidad
en Panteón Nacional, sitio destinado a conservar los restos de los próceres
de la Independencia y personajes eminentes del país. Finalizados los trabajos
de reconstrucción, el Panteón Nacional fue inaugurado, el 28 de octubre de
1875. Un año más tarde, los restos mortales del Padre de la Patria, Simón
Bolívar, fueron trasladados desde la Catedral de Caracas, donde se
encontraban desde 1842, a este recinto. Para 1910, el gobierno de Juan
Vicente Gómez procedió a la reforma general del edificio, según el proyecto
del arquitecto Alejandro Chataing. Se introdujeron algunos cambios en la
fachada, el piso fue recubierto con losas de mármol blanco, gris y negro.
Estos trabajos
fueron terminados en julio de 1911, en ocasión de la celebración del
centenario de la Independencia. Pero sufre otra reforma del Panteón Nacional
fue efectuada por decreto del gobierno gomecista en 1929, cuando se ordenó la
restauración del templo, con motivo de la conmemoración del centenario de la
muerte del Libertador, en dicha remodelación se cambió el estilo neogótico de
la fachada por el neoclásico, a la que se agregó una torre central de
cuarenta y ocho metros de alto, construidas todas en concreto armado. Estos
trabajos, que corresponden al aspecto actual del edificio y permanecen en
nuestra memoria colectiva, fueron realizados durante el año 1930, bajo la
dirección de Manuel Mujica Millán y los ingenieros Edgar Pardo Stolk, Hernán
Ayala y Guillermo A. Salas. En los últimos dieciocho años, la Revolución
Bolivariana ha dado un nuevo sentido al Panteón Nacional al permitir el
ingreso de personas que representan sectores de la población, que por largo
tiempo fueron invisibilidades por la historia
En
ese sentido, la construcción de esta iglesia se realizó desde el año 1744
hasta mediados de 1780. Durante este período, Infante recibió contribuciones
realizadas por los devotos de la Santísima Trinidad y de personajes
importantes de Caracas, como el coronel Juan Vicente Bolívar y Ponte
(1726-1786), padre del Libertador Simón Bolívar y el general Francisco
Rodríguez del Toro (1761-1851), recordado como el Marqués del Toro, quien le
obsequió ocho solares que el Cabildo le había otorgado por esas adyacencias,
sin embargo, el abnegado alarife Infante murió el 12 de diciembre de 1780,
siendo inhumado al pie del Altar Mayor de este templo, sin poder ver
consagrada la iglesia por la que tanto luchó, ya que este acontecimiento se
efectuó el 15 de julio de 1783. Pero años más tarde, esta edificación sufrió
los embates de la naturaleza por el terremoto acaecido el 26 de marzo de
1812, quedando destruida casi en su totalidad .
 Sin embargo, en el año 2002, la
Asamblea Nacional aprobó la incorporación simbólica de los restos de
Guaicaipuro, en representación de todo nuestro pueblo aborigen, que
constituyó la primera manifestación de defensa de nuestra soberanía y de
resistencia ante el invasor. Asimismo, se le ha dado honrosa entrada
simbólica al Sagrado Recinto de la Patria a la mujer venezolana y
latinoamericana, reafirmando el rol protagónico de nuestras féminas desde la
época de la conquista hasta la actualidad, ellas son: Apakuana (1550 – 1577),
Hipólita Bolívar (1763 – 1835), Matea Bolívar (1773 – 1886), Juana Ramírez
(La Avanzadora) (1790 – 1856), Josefa Camejo (1791 – 1870) y Manuela Sáenz
(1797 – Por
otra parte, se honra al pueblo, al soldado desconocido y al afrovenezolano,
con la incorporación simbólica de los restos de Pedro Camejo “Negro Primero”.
Asimismo, se rinde homenaje con su incorporación simbólica al prócer de la
Independencia José Félix Ribas y a la valerosa juventud venezolana. Con el
ingreso de los restos mortales de Antonio Guzmán Blanco (1829 – 1899),
Cipriano Castro (1858 – 1924), Armando Reverón (1889 – 1954), César Rengifo
(1915 – 1980), Argimiro Gabaldón (1919 – 1964) y Fabricio Ojeda (1929 – 1966)
se exalta a nuestros líderes políticos de los siglos XIX y XX, así como
también los valores artísticos de nuestra Patria. En la actualidad el Panteón
Nacional alberga a ciento sesenta y seis personajes En
los últimos años, al edificio original, completamente clásico se le añadió
una estructura ideada por el arquitecto Fruto Vivas (El mismo de la Flor de
Venezuela en Barquisimeto). Este tipo de mezclas generan muchas polémicas,
como ha sido el caso de la pirámide de cristal en el Louvre de París, mezcla
de lo clásico con lo moderno. DISEÑO ARQUITECTÓNICO
 El Panteón está dividido en su interior en tres naves. En las
laterales se encuentran once monumentos funerario todos de mármol en blanco y
negro, entre los que destacan tres cenotafios (sepulcros vacíos) que
recuerdan a tres personajes cuyos restos no se encuentran en el aquí: el del
Generalísimo Francisco de Miranda (sus restos quedaron perdidos en el
cementerio del Arsenal de la Carraca donde estuvo prisionero en Cádiz,
España), el del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre (sus restos
se encuentran en la Catedral de Quito, Ecuador), y el de Don Andrés Bello
(sus restos se encuentran en el Cementerio General de Santiago de Chile). El
resto de los entierros se ubican en el suelo y paredes, señalados sus nombres
en letras doradas.
Hasta el año 2010, al fondo de la nave central se
ubicaba el sarcófago con los restos del Libertador Simón Bolívar. Estaba
presidido por el hermoso monumento funerario del escultor italiano Pietro
Tenerani que en 1852 fue encargado por el gobierno de José Antonio Páez, para
ser colocado en la tumba de Bolívar en la Catedral. Hoy en día una lápida de
mármol en el suelo señala: “Entre 1876 y 2011 reposaron en este lugar los
restos del Padre de la Patria Simón Bolívar máximo héroe de la libertad y la
unidad de Nuestra América”. Desde este punto se accede hoy en día al Mausoleo
del Libertador donde reposan ahora sus restos. En el interior del Mausoleo te encuentras con una enorme sala con
suelo de granito negro y una altura de 54 metros que hace aún más imponente
el lugar, iluminado solamente por la luz natural del sol que entra a través
de una pequeña abertura en lo más alto. La penumbra que produce hace que
resalte en el fondo el conjunto funerario del Libertador, apenas iluminado
por unas luces que desde el suelo iluminan hacia arriba con los colores de la
bandera de Venezuela, (amarillo, azul y rojo). El sarcófago colocado en el
centro está presidido por la obra de Tenerani, las réplicas de las espadas de
Bolívar, una guardia de honor permanente (con una ceremonia de cambio de
guardia cada dos horas que te recomiendo) y las banderas de los seis países
que liberó: Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Panamá y Bolivia. Las obras de Tito Salas
El Gobierno de Juan Vicente Gómez le encargó al pintor
caraqueño Tito Salas la decoración interior del Panteón. Salas decoró la
parte superior de las naves y de los arcos con 18 lienzos que representan
episodios históricos de la vida del El Libertador. Todos son hermosos así que
no dejes de observarlos. Destaca entre todos el que decora el techo de la
nave central, llamado “Apoteosis del Libertador”
EL
MAUSOLEO DEL LIBERTADOR
En el año 2012 se añadió al Panteón
una estructura nueva y moderna para que albergara con mayores honores los
restos de Simón Bolívar, llamada Mausoleo del Libertador. El exterior
representa la forma de la vela de un barco, más alto que las torres de la
antigua iglesia. Entramos al Mausoleo por un túnel con paredes de vidrio que
se abrió a través de la pared norte de la  antigua iglesia, en donde se
encontraba originalmente el sarcófago del Libertador y el monumento de
Tenerani. Puedes ver aquí dos árboles de granados, familia de los que se
encuentran en la Casa Natal del Libertador y que, según la tradición, era la
fruta preferida del La situación política de Venezuela de los últimos
años, hizo que este Mausoleo recibiera muchísimas críticas no sólo por el
gobierno que ordenó su construcción sino también por el contraste ente
clasicismo y modernidad de ambos edificios. Todo esto hace que muchas
personas nunca se hayan acercado a conocerlo. Yo debo decir que mí me
impresionó y me gustó. No tengo pena de decirlo. Me parece que es un lugar
majestuoso para rendir honores al Libertador, y que sólo existe algo parecido
en muy pocos países, quizás lo más cercano que conozco es la tumba de
Napoleón en París. Las actuales circunstancias políticas han tergiversado
nuestro sentir patrio y muchos pierden de vista la importancia de este lugar
y la grandeza de nuestro Libertador Simón Bolívar, figura admirada en todo el
mundo. La misma BBC de Londres lo ha elegido como uno de los cien personajes
más influyente del siglo XIX en todo el mundo. Así que háganme caso, un día
se organizan y van hasta el Panteón Nacional y el Mausoleo, (aprovechan para
visitar los otros lugares del centro histórico). Me lo van a agradecer.
CONCLUYENDO El Panteón original es una Iglesia colonial restaurada con un breve
recuento de personajes y hechos en la historia de Venezuela. En lo que fuera
el altar de la Iglesia estaban los restos de Simón Bolívar. Con el nuevo
mausoleo construido los restos de Bolívar fueron trasladados en un ambiente moderno acondicionado con guardia permanente. Este hecho para aquellos que
valoran el aporte del libertador puede parecer indispensable. Desde una perspectiva más
humana de la historia. Los restos de Bolívar podrían yacer sobre la
tranquilidad y la paz de construir naciones libres y dignas. La seguridad
puede quedar como part e del orden público en los alrededores de los
edificios. A pocos pasos. a un lado del panteón, hay librería y cafetería.
Así mismo un estacionamiento de dos pisos, que quizás no sea suficiente en
días de muchas visitas.
Dos partes una nueva y una antigua. Impresiona tanto la estructura
como la devoción del pueblo bolivariano a su héroe máximo. Conmovedor y
realmente emotivo. Recomendable ambas partes la vieja y la nueva.
Mediante un decreto promulgado el 27 de marzo de 1874 por el
presidente Antonio Guzmán Blanco, la iglesia de la Santísima Trinidad de
Caracas fue transformada en Panteón Nacional, con el objeto de conservar los
restos de los Próceres de la Independencia y de las personas eminentes. Con
relación a la vieja iglesia, la misma había sido construida por Juan Domingo
del Sacramento Infante a mediados del siglo XVIII, pero fue destruida casi
totalmente por el terremoto de 1812.
Internamente, fueron realizadas correcciones en los arcos y las
columnas. El antiguo sarcófago de madera que contenía los restos del
Libertador fue sustituido por uno de bronce, diseñado por el escultor español
Chicaharro Gamo y colocado sobre un basamento de mármol. La parte superior de
las naves y los tímpanos de los fueron cubiertos por las pinturas de temas
alegóricos e históricos de Tito Salas. En el interior del Panteón, de ambos
lados del ambiente principal que contiene el sarcófago y el monumento del
Libertador, se encuentran nichos con las estatuas de Francisco de Miranda y
Antonio José de Sucre, respectivamente.
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