Quinta
de Anauco
La Quinta de
Anauco es una casa de campo situada en lo que fue una hacienda de la época
colonial, construida en 1797, y perteneciente a la clase mantuana
caraqueña. Fue conocida primero como la
«Casa de Solórzano», y se construyó en el campo para el descanso de sus dueños.
Esta construcción se ubicaba en medio de siembras de café, caña de azúcar y
frutales diversos. La casa perteneció luego al Marqués del Toro, familiar de
Simón Bolívar, y en ella se alojó el Libertador durante su última estancia en
Caracas, antes de morir.
Esta obra es
una muestra importante de la arquitectura colonial de la ciudad. Actualmente,
la Quinta de Anauco es sede permanente del Museo de Arte Colonial, desde el 12
de octubre de 1961.
El Museo de
Arte Colonial de Caracas tiene su sede en la Quinta Anauco. Fue fundado en el
año 1942 por el Dr. Alfredo Machado Hernández y trasladado a este recinto en el
año de 1961. Debido a lo hermoso de esta quinta colonial y a su contenido, éste
es uno de los museos más encantadores que posee la ciudad de Caracas.
Aún cuando
el museo se encuentra enclavado en plena ciudad, desde la propia entrada se
puede disfrutar de la resplandeciente flora del lugar, de los caminos
empedrados, del sonido de los pájaros y de todo el ambiente que remonta a la
época de la construcción de esta espectacular quinta de finales del siglo
XVIII.

Fachada Sur de la Quinta Anauco

Patio principal de la Quinta Anauco
La
construcción posee amplios corredores, con hermosas columnas, patios internos
con caminerías de piedra, fuentes y una vasta vegetación.

Dentro de la
casa se pueden apreciar distintas muestras del arte colonial tanto de Venezuela
como de los países más importantes dentro del ámbito cultural de la época. Aquí
se pueden observar entre otras cosas: Carruajes con los cuales transportaban a
los personajes, Figuras religiosas, Muebles de la Escuela de Marquetería de
Caracas, Oratorios, Pinturas de diversos artistas, Tallas, Bibliotecas,
Escritorios, Platería y Porcelana; además de un sin fin de objetos
pertenecientes período colonial.
Uno de los
sitios más especiales dentro de esta espectacular quinta es su cocina. En ella
se siente el carácter de la rica gastronomía colonial. Con sus ollas y platos
de barro, con su tinajero para filtrar el agua, sus jarras de bronce o de
porcelana, y con su característico fogón. En éste se cocinaban durante horas
los distintos alimentos con los que elaboraban los platos que deleitaban a los
paladares de los comensales.
Cocina
Relieve de la fachada





es un artículo muy interesante, está muy bien porque contiene suficiente información, es interesante observar las imágenes que se muestran
ResponderEliminarse ve bastante interesante y tiene una linda de estructura de casa de campo y es bastante reconocida al tener su arquitectura colonial
ResponderEliminarme parece interesante ya que en el se alojó el libertador, esta muy bien explicado el tema
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe llama mucho la atencion el echo de que fue construoda en el año de 1797, tanto tiempo y aun se mantiene la estructura
ResponderEliminarEs increíble que sea un lugar tan viejo y se vea muy bien
ResponderEliminarMe gustan mucho las imágenes me llaman la atención
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